Muerte de Carlos Monsiváis, a causa de fibrosis pulmonar

Monsivais y Catastrofe

Huele a muerte en él ámbito cultural y proanimalista en México. Carlos Monsiváis dejó de existir a causa de fibrosis pulmonar.

Posterior a su hospitalización diversos medios de comunicación empezaron a manejar la idea de que los gatos habían sido la causa de su enfermedad.

Tal pareciera que los gatos son los causantes de todos los males de la humanidad, en todos los tiempos.

Desgraciadamente, esto se difunde y la gente lo cree porque no indaga, no investiga, no lee información científica. Y peor, aún, los gatos quedan condenados, relegados y la crueldad es mayor sobre ellos.

Estuve por última vez en la casa del escritor Carlos Monsiváis el miércoles 24 de marzo. Ese día estuvimos concretando varias cosas que él haría para beneficio de los gatos. Entre esto, conseguir un lugar para los pequeños felinos (los suyos si en algún momento lo requerían y los de la calle), por medio del Gobierno del DF, también estaba por concluir un texto para la página de nuestra asociación, y otro texto sobre: él, los gatos y su asociación protectora de gatos, para los medios de comunicación a donde él colaboraba. También él conseguiría el Teatro de la Ciudad para realizar un concierto a a beneficio de los gatos. Desgraciadamente, esto quedó en la cita pendiente que tendría con Marcelo Ebrard, jefe de gobierno del Distrito Federal, y en su computadora. Y lo del concierto ya se había avanzado, aún en su ausencia, gracias a la Lic. Lourdes Lecona.

Ese día estuve en su casa entre las 20:30 y 21:00 horas. Fue un día especial. La relación que teníamos estaba enteramente ligada a ayudar a los gatos que sufren. Él siempre se comportó preocupado por los casos que le contaba y que él ayudaba a resolver. Me parecía humilde cuando le contaba de algún caso fuerte que resolver y sólo me preguntaba: “dígame con quién hablo y qué le digo”. Me parecía que él respetaba mi labor y mi enorme amor hacia los gatos.

Esa noche, estaban con nosotros tres de sus gatos. Oginia, su consentida, atrás de él sentada en un montón de periódicos, Mito a un lado de él y Catástrofe en mis piernas. Este último fue el gatito que adoptó de Taxqueña y por quien lo conocí.

Ese día platicamos sobre Oleg, un gatito beige que teníamos hospitalizado por panleucopenia y que ya casi se salvaba. Me dijo: “manténgame informado de su salud”. En relación a este caso grave de enfermedad me contó sobre Oginia, su adorada gatita: “hace ocho años me dijeron que “se le durmiera” porque estaba enferma y ya no mejoraría. No hice caso. Se le trató médicamente. Y véala aquí está”.

Así, varias veces platicamos sobre gatos. Y siempre negó que su enfermedad fuera a causa de ellos. Ese día dijo: “Manuel dijo que no es por los gatos mi enfermedad” –al tiempo que volteó a ver a sus asistentes y les preguntó afirmando: “¿verdad que dijo eso?”.

Carlos Monsiváis amaba a estos seres, eran tan especiales para él en su vida. Se preocupaba por cada uno de ellos. Y de haber podido habría rebatido el que ellos fueran los causantes de su enfermedad. Afortunadamente, este argumento no habría sido meramente subjetivo, ya que en los días de su enfermedad el jefe del Servicio de Intersticiales del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER), Guillermo Carrillo Rodríguez, y el encargado de la Clínica de Fibrosis Pulmonar del Centro Médico Nacional La Raza, del IMSS, Arturo Sánchez, desmintieron que la fibrosis pulmonar sea provocada por los gatos.

Leer acerca de esto: La fibrosis pulmonar, crónica pero controlable: especialistas.

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